sábado, 19 de junio de 2010

Choque



TODO. El mar de sentimientos. Inundó. Irreversible, aplacador.
En un instante todo tembló. La luz, la oscuridad, el polvo, todo quedó al descubierto
Fue un jueves de deshojar, un jueves de café. De conexión, de descubrir.
Exploración, asombro, redescubrimiento. Vos sos yo y yo soy vos.
Puedo vislumbrarte en la niebla, puedo rever. Siglos congelado.

Hoy compruebo tu capacidad de sanar, mi capacidad de aprender.
Quiero emprender el vuelo a lo mas hondo del corazón, montado en una bestia.
Necesito ver el mapa del regreso, para no morir en las cavernas.
Intensos aromas, vendavales plateados, quebradas y estalactitas.
Tu paisaje es fascinante, es apacible, pero solo para mi.

Mis ropajes son excelentes, son intrincados, desconcertantes, lo se.
Mis modos son cuestionables, mis palabras insulsas, mi acción cautivante.
Pero mi fuerza es concreta, positiva, mi luz transparente.
Los animales exóticos que guardan mi alma son feroces, pero mis frutos dulces.
Si sabes ganarlos van a protegerte, como lo están haciendo.

El choque de supernovas, la mezcla de los mundos, amalgama de vida.
Mis tesoros se vuelcan sobre tus fuentes. Tus atributos convergen en mis rios.
Todo el caos colorido se va a estabilizar, lo sé. Lo bueno, lo malo.
Habrá que dictar nuevas leyes, establecer un nuevo gobierno.
Tendremos que crear una bandera, para este nuevo mundo.

Proyectemos una atmósfera de sueños, una tierra de convicciones.
Un mar grande de confianza y reguemos todo con la lluvia de la paz.
Solas germinaran flores en forma de recuerdos, destilaciones de amor.
Las bestias pastaran juntas, los dos soles no se apagaran nunca.

jueves, 10 de junio de 2010

Pantomima




Si yo supiera a quien pertenecen estas ilusiones hoy, no caería en la incertidumbre
Quizás no seria victima de estos pozos oscuros que por momentos transito.
Si pudiera detener la rotación de mi pequeño planeta para diagnosticar.
Necesito tiempo para pensar sobre esto y sobre como se filtró esta emoción.

Quizás no estaba preparado para estas palabras. Esquivas, viscosas.
Palabras que no revelan su rumbo. Como estas lagrimas que no tienen dueño.
Si fuera una conexión nerviosa mas, sigilosa, eléctrica.
Quizás podría entender tu cabeza, y que pasó por ella esta noche.

Si el maldito espectro se pudriera de una vez y el oxido de mis labios cediera.
Quizás me daría espacio, a mí y a mis crías para que descansemos en amor.
Siempre me encuentro a mi mismo, solo debajo de una sabana, llorando.
A veces me conduelo, a veces me avergüenzo. Pero siempre soy.

Toda la dualidad que esconde este pájaro oscuro es insondable, es magnifica.
Todo tu ser y el mío podrían coexistir en una prehistoria jurasica, pensalo.
Por algo… por algo alguien o algo. Y si tenés razón? Si todo esto es pantomima?
Y si las bocas del infierno no pueden ingresar en nosotros? Y si conseguimos vivir?

Uno con otro se funden. Uno con otro se hieren y se seccionan para encastrarse.
Mórbido es el afán por ser uno solo, las heridas se empalman, la carne se pega.
Los órganos buscan trabajar en equipo, buscan compartir, buscan depender.
No son construcciones duraderas, lamento decepcionarlo estimado lector.

Todas las murallas caen, todas las ciudades mueren, todos los héroes fracasan.
No hay quien no llore bajo las sabanas de su individualidad.

domingo, 6 de junio de 2010

HÁBITOS AL DORMIR (Yasunari Kawabata)


Acometida por un agudo dolor, como si le hubieran tirado del cabello, se despertó tres o cuatro veces. Pero al darse cuenta de que parte de su negra cabellera se había enredado en el cuello de su amante, sonrió. A la mañana diría: "Mi cabellera tiene este largo ahora. Pero cuando dormimos juntos, de verdad se estira". Y muy tranquila, cerró los ojos. "No quiero dormir. ¿Por qué debemos dormir? Si siendo amantes, debemos dormir, ¡imagínate!" Las noches en que quisiera quedarse con él, diría esto, como si fuera algo misterioso. —Más bien deberías decir que la gente hace el amor justamente porque duerme. Un amor que nunca durmiera sería aterrorizante. Algo ideado por un demonio. —No es cierto. En primer lugar, te recuerdo que al principio ninguno de los dos dormía, ¿o sí? No hay nada tan egoísta como dormir. Y era cierto. Apenas él se dormía, retiraba el brazo de debajo de su cuello, frunciendo el ceño inconscientemente. También ella, que se adormecía teniéndolo sujeto en un abrazo, veía al despertarse que sus brazos no conservaban ninguna tensión. —Entonces, enrollaré mi cabello alrededor de tu brazo y lo mantendré preso. Luego, dando una vuelta a la manga del kimono de dormir de él en su propio brazo, ella lo retuvo con fuerza. Pero fue inútil, dormir le robó la energía a sus dedos. —Muy bien, entonces, tal como reza el viejo proverbio, te ataré con la soga que es mi cabello de mujer.
Y diciendo esto, ella dio una vuelta al cuello de él con su cabello negro como alas de cuervo.
Esa mañana, sin embargo, él sonrió ante lo que ella le dijo al despertar.
—¿Dices que tu cabello está más largo? Está tan enredado que no puedes ni pasar un peine por él. Con el tiempo se fueron olvidando de estas cosas. Ahora, ella duerme como si se hubiera olvidado de que él está allí. Pero cuando se despierta, su brazo siempre está en contacto con el cuerpo de él, y el brazo de él está sobre ella. Por ahora, y mientras no reflexionen sobre sus gestos, éste es el hábito que han adquirido.

(1932).

Uno de mis autores favoritos, con una mirada diferente, muy poética y profunda, a través de la narración de situaciones tan cotidianas y desnudas como esta, Kawabata logra crear un clima tan perfecto, tan neutro, tan equilibrado, muy oriental. Este es un relato corto extraído del libro "historias en la palma de la mano". Recomiendo leer sin embargo "país de nieve" novela donde el autor se expresa en todo su esplendor. Cabe decir que es su obra maestra.